¿Has usado alguna vez una copa menstrual? ¿Te parece que funcionan bien?

¿Alguna vez te ha pasado que llegas al trabajo después de una mañana en que nada te ha salido bien y de repente te das cuenta que te ha venido la regla y que no tienes lo que necesitas? Me pasa más seguido que al común de las mortales porque soy muy olvidadiza. Por suerte tengo bastantes amigos de mente abierta que también quieren hablar acerca de todo lo que nos sucede y  hacerlo sin tapujos. Ellos me contaron acerca de esta nueva alternativa: la copa menstrual. Es una especie de “copa” o cáliz hecha de plástico blando que se inserta en la vagina para recolectar el flujo menstrual.

Me llamó la atención porque hablaban maravillas de cómo nunca se manchaban y además de que lo pueden tener puesto un poco más de tiempo que un tampón. Además, es reutilizable y resulta ser una buena inversión. Seamos honestas: todos esos productos de higiene son caros, y eso me fastidia porque deberían ser un derecho fundamental que estén al alcance de todos.

Vi algunos videos de YouTube sobre las de técnicas de doblado para insertar la copa (¡hay miles!) hasta que finalmente me animé a probar. Antes de ponérmela, esterilicé la copa hirviéndola durante 5 minutos. Eso es algo que siempre hago inmediatamente antes y después de usarla. Después de unas horas de uso te puedes sacar la copa menstrual de la vagina empujándola un poco hacia abajo con los músculos del piso pélvico y tirando suavemente del “cordón”. Suena un poco complicado y a que puede ser un desastre para una principiante, pero es muy sencillo para alguien con experiencia.

La primera vez es emocionante, como todo. Verifiqué varias veces si la copa todavía estaba en su lugar y si no había ninguna fuga, si todavía la encontraba y no estaba “perdida”. Puedo decirles que no he tenido una sola mancha en todo el año y que la copa nunca desapareció dentro de mí. Sin embargo, recomiendo un modelo con una cresta (rugosidad) en el “cordón”. Así tienes un poco más de agarre cuando se pone difícil sacarlo solo con los músculos del piso pélvico. Si esto te llega a suceder, es importante que no entres en pánico, ¡sí sale!

La copa menstrual no solo está ganando popularidad entre mis amigas.

La encuesta de Isala (Bélgica) muestra que una de cada cuatro mujeres ya usa una copa menstrual. Las toallas sanitarias (61%) siguen siendo el producto de higiene más popular, seguidas del tampón (56%).

Nuestra publicación de blog anterior sobre el Día Internacional de la Higiene Menstrual también menciona los métodos más populares. Solo tú puedes comprobar qué métodos son los mejores para tu salud. Eso casi siempre depende de cada persona. El impacto que puede tener en el microbioma vaginal es, aún, territorio sin explorar.